Un día cualquiera te despiertas, te levantas y empiezas a ver verdaderamente las cosas que realmente te importan, empiezas a ver tu propio mundo, un mundo que te hace sentir perfectamente bien, tu le quieres, el te quiere…

Piensas que es perfecto tal y como está y bueno, siempre se puede querer que sea incluso más mejor pero con lo que hay tienes suficiente y de sobra. Mientras va pasando el tiempo, tu mundo al igual que en la realidad se va transformando, ya sea por fenómenos aleatorios o deliberadamente empiezas a dejar de ver perfecto lo que para ti lo era y empiezas a verlo como algo común, te has adaptado a la novedad. Puedes sentir que sigue siendo bueno, pero no lo ves con los ojos de ilusión con los que lo veías antes. En ese momento es cuando cosas que al principio creías que no podrían afectar a tu perfecto mundo empiezan a influirte y poco a poco empiezan a complicarte la vida, te lo empiezan a poner cuesta arriba, pesado… Hasta que llega un momento que no puedes más, es un cúmulo de cosas que están en tu contra, que tu crees que lo están o que tu te has puesto y acaban por desesperarte.

Al final recurres a lo que lógicamente puedes hacer y piensas que acabará con todo eso. Intentas cambiar tu mundo, pero para cambiarlo, tienes que destruir una parte de lo que era, esa parte que antes era perfecta y ocupaba todo el espacio, que encajaba perfectamente en tu puzzle se ha ido deformando,  ahora no encaja, se ha vuelto diminuta y se hace imposible de soportar. Ya no abarca el todo, ya no.  Un mundo complejo como el tuyo no se puede venir abajo tan solo por un simple tornillo que solo da problemas ¿verdad?

Lo más coherente es eliminarlo o sustituirlo y cuando te deshaces de esa pequeña gran carga, ves que vuelves a tener sitio, para incorporar una nueva pieza y volver a reconstruir tu nuevo mundo.

Vuelves a tener tu mundo perfecto pero por suerte o por desgracia para ti, el mundo sigue cambiando igual que antes y de nuevo aparecen tarde o temprano complicaciones. Que puede que lo único que tengan en común con tu anterior mundo sea eso, que son complicaciones. Y es con esas nuevas complicaciones cuando ves de otra forma las cosas, puede llegar a suceder incluso que sean peores de lo que las recordabas y en ese instante, justamente piensas en…

Otro día cualquiera te vas a dormir, pero has aprendido algo nuevo, como todos los días. Has aprendido que cambiar una pieza por otra similar como en cualquier maquina puede generar exactamente los mismos problemas o  incluso peores por culpa de esos cambios. Ahora que ya lo sabes, lucharás por tu nuevo mundo, serás capaz de soportar esa carga imposible  que ya no lo será tanto y habrás aprendido que a pesar de las infinitas complicaciones que puedan suceder, tu mundo siempre será tan perfecto como tú lo quieras ver.

Anuncios