Supongo que es lo que hay, un gran cambio conlleva un gran desconocimiento de lo que te puede esperar cuando llegue el momento. Esa incertidumbre me provoca cierto temor sobre si saldrá o no bien, será mejor o peor y lo más importante, si llegará a llenarme como yo quiero, a hacerme feliz. Porque es cierto, no sé a donde me llevará, ni tan si quiera puedo imaginármelo mínimamente. Me resulta bastante extraño no poder intuir como serán las cosas, como acabarán, si es que acaban… aunque que tontería, todo lo que tiene un principio tiene un fin. Parece una frase pesimista sí pero también real,  puede aplicarse a todo en la vida, de momento. Yo desearía que ese fin, fuera dentro de lo que se le puede pedir a un final, algo bueno en lo cual mirando atrás pudiera decir, joder, no he podido disfrutarlo más.

Como todo y por mucho que esté predispuesto , sé  que tendrá sus momentos buenos y sus momentos malos como todo vamos. Si no pienso en ese final, tan solo espero que lo bueno supere con creces a lo malo. Y sí no, puedo presumir de verle siempre el lado bueno a las cosas.

Falta aún tiempo para que se asiente todo este gran cambio y es cierto que aunque siento algo de temor por no saber, tengo ganas de que pase todo ese tiempo, para ver que tal ha ido, mirar atrás y reírme de mí mismo por haber tenido miedo.

Las cosas son fáciles cuando se conocen.