Este viernes fui al estreno a ver la película de Iron Man 3 la cual estaba esperando desde hace un montón. Aunque la película me decepcionó un poco la verdad porque para mi había demasiada cháchara y menos ver como construía o mejoraba su armadura, que a parte de la acción con la que cuentan estas películas es lo que a mí más me gustaba. En definitiva, para mi estaban mejor las dos primeras.

Pero hoy no tenía pensado escribir sobre una crítica de cine ni mucho menos, sino de una frase que ya había escuchado de forma similar algunas otras veces y que he escuchado en esta peli. “Nosotros creamos nuestros propios demonios”  dice Tony Stark. Esta frase me ha dado que pensar, por lo menos más de 5 minutos, que eso ya es demasiado para mí. Demonios, problemas, nos los hacemos nosotros, me pongo a pensarlo… Otra frase que me viene a la mente es “recogerás lo que siembres“. En la peli se puede ver como por unas acciones pasadas, muy pasadas, te pasan factura en el presente. Aparentemente, las acciones no parecían tener ninguna repercusión o por lo menos era poco de esperar que en un futuro causasen tanto daño. Pensando en el caso extremo que plasma la película, yo puedo hacer algo que considere insignificante a una persona pero el punto de vista de esta es distinto, se siente ofendida, enfadada y puede empezar a odiarte. Si yo para esa persona soy muy importante y realmente me conoce, en la mayoría de las casos no se lo tome en serio, pero y ¿si soy muy importante para ella pero no me conoce? Me paso hace tiempo eso mismo. Y cuando pasa, ya nada nunca vuelve a ser igual, por lo menos con esa persona, aunque me dijo de hacer borrón y cuenta nueva realmente no fue así, y poniéndome en su lugar, la comprendo, yo tampoco hubiese podido, y más teniendo tantas cosas en contra. Mi pequeña gran acción solo desencadenó tristeza que a la larga se convertiría en algo similar al odio y más tarde indiferencia. Una indiferencia que consiguió siendo feliz de lo cual me alegro. Yo no “sufrí” esa fase de odio ni de tristeza, pero porque realmente no era una mala obsesión. Pero ¿y si se lo hiciera a una persona rencorosa y vengativa? Pues podría jorobarme de lo lindo, podría ser mi jefe mañana y hacerme la vida imposible. He estado pensando en muchas posibles pequeñas cosas que he podido hacer a la gente, cosas que a mi ver, no tenían mayor importancia porque esas personas, por decirlo así, me daban igual. Y bueno, espero que no sean vengativas. No quiero que se repita y aunque se que es imposible, porque nunca llueve a gusto de todos, me esforzaré en no “cagarla”, ni jugar con la gente que no me conoce. Para mi algo tan sencillo como decir no, para otra persona puede ser un mundo, y no quiero ser así. He de valorar mejor ciertas cosas, personas y acciones pero por mucha indiferencia que sienta de otras, tengo que darles un poco más de importancia para no ponerlas en mi contra.

El daño que cause hoy será recordado mañana, pasado y a la larga y será muy difícil de reparar. Y si me lo hacen a mí, intentaré pasar a la indiferencia lo antes posible para no tener la tentación de devolver ese daño.

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